El rey demonio y la heroina

UNA VOZ EN EL AIRE

Capítulo XXVII

UNA VOZ EN EL AIRE

Ilan Mereth llegó al taller de Maelis con dos cajas unidas por cristales, cables y una confianza muy frágil. —Puedo enviar una voz. Maelis levantó una ceja. —¿A dónde? —A la otra caja. —¿Por qué no gritas? Ilan estuvo a punto de irse. Darian lo detuvo. —Muéstralo. La primera transmisión tuvo estática. La segunda sonó como si alguien hablara desde dentro de una tormenta. La tercera fue clara. Darian quedó inmóvil. —¿Distancia? —Ahora, un kilómetro. —¿Podría ser cien? Ilan tragó saliva. —Con repetidores. Mejores cristales. Antenas. Mucho trabajo. Darian sonrió. —Entonces hazlo. Ilan dudó antes de firmar el proyecto. —Hay algo que debe saber. Su padre adoptivo, Rovan Mereth, era demonio. Su madre, Selene, humana. Ilan había sido un niño humano huérfano acogido por Rovan y después criado por ambos. Habían sufrido rechazo de los dos lados. Darian escuchó toda la explicación. —Parece una familia. Ilan parpadeó.

—¿Eso es todo? —No necesito inspeccionar la sangre de tu familia para decidir si este aparato funciona. El Sistema Mereth comenzó allí. Años después, la radio cabría en una mochila.