El rey demonio y la heroina

RIELES

Capítulo XXIII

RIELES

Dos años cambiaron el mapa. Morvek quedó conectada con Velmora. Velmora con Edras. Edras con Asterhal. Asterhal con Dareth. Después llegaron ramales. Carga. Pasajeros. Trenes médicos. Transporte militar. También llegaron accidentes. Un descarrilamiento menor por exceso de velocidad. Un puente que tuvo que ser reconstruido. Frenos que fallaban con nieve. Una caldera que explotó sin víctimas porque Elias había insistido en una distancia de seguridad que todos consideraban exagerada hasta ese día. Darian no ocultó los fallos. —Si alguien muere porque fingimos que una máquina es perfecta, entonces no es un accidente. Es estupidez. La red sobrevivió precisamente porque aprendió a fallar sin dejar de existir. Azrhael empezó a prestar atención. Cuando finalmente viajó en la V-17, esperaba una demostración preparada. Encontró comerciantes, familias, soldados y una mujer reclamando porque el tren había llegado doce minutos tarde. Darian sonrió. —Eso significa que ya lo consideran normal. Azrhael observó el paisaje pasar por la ventana. —Y significa que una división puede cruzar una provincia antes de que

Darian dejó de sonreír. El rey sí entendía.