Capítulo IX
EL PRECIO DE UNA ORDEN
El mayor Kharvek era un veterano que consideraba aceptable gastar soldados para ahorrar tiempo. Darian lo descubrió cuando recibió la orden de enviar una compañía por un desfiladero sin reconocimiento suficiente. —¿Exploradores? —preguntó. —No hay tiempo. —Entonces habrá una emboscada. —Teniente, ejecute. Darian no lo hizo. Mandó exploradores primero. Encontraron cuarenta enemigos ocultos. La posición fue rodeada y tomada con pocas bajas. Kharvek lo acusó de insubordinación. Darian aceptó el cargo. —¿Sabías que podías perder el rango? —preguntó Vorak. —Sí. —¿Y aun así? Darian abrió su cuaderno de nombres. —No iba a añadir cincuenta porque alguien tenía prisa. Fue suspendido tres semanas. Kharvek, para sorpresa de todos, no intentó destruir su carrera. Meses después admitiría que Darian había tenido razón. Pero en esas tres semanas sin servicio activo, Darian recibió una invitación inesperada. Vael’Shara.