Capítulo V
CHRONOS
Chronos no entregó respuestas. Entregó problemas. Darian descubrió que la energía primordial vinculada al cristal podía amplificar sus sentidos mágicos, reforzar su cuerpo y permitirle percibir estructuras dentro de hechizos ajenos. También descubrió que usar demasiado poder hacía que sus canales ardieran como metal fundido. —¿Cuánto puedo usar? —preguntó. —Menos de lo que quieres. —Eso no es una cifra. —Tu corazón tampoco negocia con cifras. Chronos explicó que el poder no se abriría por deseo, rabia ni trucos. Crecería con él, con su capacidad y con la responsabilidad que pudiera sostener. —¿Y cuando sea general? —Quizá más. —¿Rey? Chronos se rió. —Ambicioso. —Era hipotético. —Claro. Darian practicó en secreto. Aprendió a ver nudos de magia dentro de barreras y a romperlos con precisión. Cuando intentó una descarga demasiado grande, perdió el conocimiento durante seis horas. Al despertar, Vorak estaba sentado al lado de la cama. —¿Qué hiciste? —Entrené. —¿Con qué? Darian pensó en la entidad milenaria dentro de su cabeza. —Entusiasmo. Vorak lo miró durante varios segundos. —Voy a fingir que esa respuesta me satisface.
Chronos murmuró: —Mientes peor que él.